Un exclusivo lodge de pesca en la cordillera del viento, Patagonia.
Detalles del alojamiento:
Enclavado en el corazón de la Cordillera del Viento, el Lodge Chochoy Mallín se levanta como un refugio íntimo entre montañas, estepa y ríos cristalinos. Es un lugar donde el confort contemporáneo se funde con el alma silvestre de la Patagonia, ofreciendo a cada huésped la posibilidad de vivir la inmensidad sin renunciar al bienestar.
Construido con maderas locales, piedra y calidez humana, este lodge de montaña combina autenticidad, silencio y elegancia discreta. Desde los ventanales se suceden las siluetas del viento y del agua; desde el interior, la sensación de estar exactamente donde uno quiere estar.
Cinco habitaciones dobles y una individual ofrecen privacidad y serenidad en cada rincón. Cada una cuenta con baño privado, calefacción, ropa de cama de algodón orgánico, vistas abiertas al paisaje y un escritorio de atado de moscas por cama, para quienes disfrutan del ritual de preparar sus propias creaciones antes de enfrentar al río.
Durante la temporada, Alina Ruiz toma la cocina del lodge como un escenario donde convergen paisaje e identidad. Su propuesta se basa en la filosofía de kilómetro cero, adaptada al entorno patagónico, donde cada ingrediente cuenta una historia. Durante su estancia en Chochoy Mallín, Alina mantiene ese enfoque: trabajar con carnes de la estancia (cordero y chivito), hortalizas de altura, hierbas silvestres y la miel propia “Miel de Chochoy” como nota dulce particular de la zona.
Platos como empanadas de chivito, el chivito a la estaca, locros reinterpretados o elaboraciones contemporáneas con productos silvestres son ejemplos tangibles de esa fusión de mundos.
Temporada y Equipos:
Tres ríos –Reñi Leuvú, Trocomán y Ñireco– atraviesan la estancia como arterias vivas. En ellos, la pesca con mosca se convierte en un acto de contemplación, una conversación silenciosa entre el pescador y la naturaleza.
Cada jornada está diseñada para un grupo reducido: dos pescadores por guía, acceso exclusivo a más de 15 km de aguas privadas, y la posibilidad de combinar sectores de spring creeks, freestones y lagunas de altura.
Arroyo de manantial Ñireco. Una auténtica joya, este arroyo de aguas cristalinas serpentea a lo largo de más de 10 km por la estancia antes de desembocar en el río Reñi Leuvú. Sus aguas cristalinas, la posibilidad de pescar a la vista y la abundante vida de insectos lo convierten en un verdadero atractivo. ¡Solo este arroyo justifica el viaje!
Río Trocomán. Un río grande y versátil, ideal tanto para la pesca desde embarcación como desde la orilla. Su combinación de rápidos, corrientes y pozas ofrece una variedad de tipos de agua para diferentes estilos y condiciones.
Río Reñi Leuvú. Similar al famoso río Malleo, pero sin las multitudes. Gracias a nuevos puntos de acceso, a la ribera y permisos de propiedades vecinas, los visitantes ahora disfrutan de más de 20 km de aguas aptas para la pesca. Ampliamente considerado como uno de los mejores ríos de pesca del norte de la Patagonia, el Reñi Leuvú ofrece abundancia y tamaño de peces.
Más allá de la estancia (todo a menos de una hora): Río Lileo. Un pequeño arroyo de acceso privado donde se pueden pescar truchas marrones y arcoíris. Conocido como un lugar de pesca deportiva de primer nivel en la zona, este río íntimo recompensa la paciencia y la precisión.
Río Nahueve. El más grande de la zona, similar al Aluminé. Con su caudal más amplio, este río es ideal para la navegación y aporta una mayor variedad a la pesca.
En estas aguas, los pescadores pueden esperar una pesca abundante, con oportunidades de capturar más de 20 truchas al día. El tamaño promedio de los peces oscila entre 35 y 45 cm, aunque muchos alcanzan los 45-60 cm y existe la posibilidad de pescar ejemplares aún mayores. La trucha arcoíris, la trucha marrón y la trucha de arroyo abundan en la zona, y la pesca se realiza principalmente vadeando, aunque también se ofrecen excursiones en balsa en los ríos más grandes. ¡La variedad de especies garantiza que cada día sea una nueva aventura!
Guiados por expertos locales, cada jornada es una obra de precisión: lectura del agua, observación de insectos, elección de la mosca adecuada hacen que cada día sea productivo en pesca y en aprendizaje.
Podremos usar cañas desde número 4 al 6 sin problemas y harán que soñemos mientras vemos volar nuestras moscas al agua. La pesca de mosca seca o ninfa son las ideales para los ámbitos que nos rodean.
La devolución obligatoria y el profundo respeto por el entorno definen esta práctica como una forma de meditación más que de deporte. Las tardes cierran en el lodge, frente al fuego, con un Malbec de Mabellini en mano y el murmullo de historias de río que vuelven a nacer cada noche.
Duración típica de la estancia:
La temporada transcurre desde el mes de diciembre a marzo, el programa es de 7 noches / 6 días de pesca. Puede consultar por paquetes de menos días, dependiendo de la disponibilidad.
Cómo llegar, horarios de llegada y salida:
Lo más práctico es llegar a Neuquén en avión, pero si lo desea se puede llegar a la estancia en su propio vehículo. Los traslados de ida y vuelta desde el aeropuerto de Neuquén al Lodge están incluidos en la tarifa (aproximadamente 6 horas en furgoneta o 4×4, dependiendo del tamaño del grupo).
Internet / Comunicaciones:
Hay conexión Wi-Fi disponible para los huéspedes. No hay servicio de telefonía móvil.
Incluye
- Alojamiento
- Todas las comidas y bebidas
- Transfer desde aeropuertos de Neuquén
- 01 Guía profesional de pesca cada 02 pescadores
- Transfers internos• Seguros
No incluye
- Propinas
- Equipos de pesca
- Ticket aéreo (podemos gestionarlo)